Nos encontramos a finales de 1962. La bossanova arrebata sentimientos, enamora al
público y encandila al mundo del
jazz. Herbie Mann , inquieto jazzman y
excepcional flautista que acaba de tocar el éxito con su excitante
Comin’ home baby, está impresionado por lo que acaba de ver, escuchar y descubrir en su
reciente gira por Brasil. La
bossanova le ha enganchado como a otros muchos jazzman, y decide probar su dulce y sensual aroma. Quiere un sonido auténtico, vivo y excitante, y para lograrlo se marcha a Río de Janeiro, cuna de la bossa. Una vez allí se rodea de un elenco de grandes músicos y compositores brasileños entre los que se encuentran Jobim, Joa Gilberto, Baden Powell y el equipo habitual de Sergio Mendes, y juntos nos deleitan con este fastuoso Do the bossanova , compuesto a medias entre Mann, Jobim y Joao Gilberto, que fue grabado en Octubre de 1962 y publicado por el sello Atlantic en Diciembre de 1962.

Do the bossanova es un disco de vibrante jazz-samba, con íntimos destellos de la mejor bossanova. Un disco de intensos aromas brasileños, donde los ritmos cariocas se ven magistralmente acompañados por la sinuosa flauta de Herbie Mann que
impregna de
swing la atmósfera final. Un atmósfera que resulta más vitalista y festiva que melosa, y donde el jazz, la samba y la bossa consiguen un híbrido excitante y muy efectivo.

Un disco donde la vertiente más próxima a la bossa viene definida por estupendos temas, como la chispeante Deve ser amor que abre el disco,

y que es una dulce
melodía de clásica bossa aunque algo acelerada, donde la flauta de
Mann y la guitarra de Powell imprimen un ritmo embriagador a una pegadiza y redonda
melodía. Más bossanova se desprende de esas cálidas y sugerentes melodías que conforman
Amor em paz , Consolaçao y One Note Samba donde Jobim se anima a poner su propia voz. Bossa clásica donde se aprecian dulces susurros de saxo arropados por una cálida guitarra, en ocasiones majestuosos arreglos de cuerda, y el delicado teclado del piano de Jobim. Bossa clásica que se ve
rodeada de irresistibles arrebatos de
jazz-samba con mucho groove como las vibrantes Menina Feia , Voce E Eu, Blues Walk y Bossa Velha , donde el piano de Sergio Mendes, y la flauta de Mann intercambian protagonismo liderando el trepidante ritmo que
marcan bajo y batería.

Un disco realmente excitante y embriagador.